Lulú Getino — Mindfulness Marino
Tortuga marina nadando en aguas turquesa, sobre el fondo de arena

Un camino hacia adentro, a tu propio ritmo.

Sin prisa y sin exigencia. Como una tortuga marina.

Hay un momento en que te detienes y no sabes bien en qué punto de tu vida estás.

Los días pasan y no los sientes. Te levantas con cansancio, duermes mal, haces lo que tienes que hacer y no recuerdas cuándo fue la última vez que algo te motivó. Hay cosas que te dolieron y siguen ahí, guardadas, porque mirarlas duele y no te has dado la oportunidad de mirarlas de frente.

Y una noche aparece la pregunta: ¿hacia dónde voy?

Esa pregunta no es una crisis. Es tu propia voz gritándote.

Tu voz no se perdió. Está debajo de mucho ruido.

Hace ruido un cuerpo que lleva años pidiendo descanso. Hace ruido una respiración corta y sostenida por años. Hacen ruido las emociones que guardaste para no sentirlas. Y hace ruido una mente que no se calla ni cuando apagas la luz.

Todo eso suena al mismo tiempo, encima de ti. Por eso no te oyes.

En este curso es una de las primeras cosas que aprenderás a hacer: a bajar el ruido de tu mente, tus emociones y tu cuerpo.

Las cinco capas

La filosofía del yoga describe que vivimos envueltos en cinco capas: los koshas.

La más externa es el cuerpo físico, annamaya, el que se sostiene de lo que comes. Debajo está el cuerpo energético, pranamaya, que se mueve con tu respiración. Más adentro el cuerpo mental, manomaya, donde ocurren tus pensamientos y tus emociones. Después el cuerpo del discernimiento, vijnanamaya, el que sabe elegir aunque tú dudes. Y en el centro, anandamaya: tu esencia.

En el curso profundizaremos en cada kosha con calma.

Empezamos por la mente, que es la que más ruido genera. Con una mente calmada puedes gestionar mejor lo que sientes, por eso las emociones son el siguiente paso. Cuando las emociones se atienden, el cuerpo deja de tener que hablar por ellas, porque lo que no se procesa se queda acumulado y termina expresándose en malestares y enfermedades. Desde ahí llegamos a tu manera de elegir, que se vuelve clara cuando reconoces lo que es verdaderamente tuyo.

Y al final, cuando ya sabes regular todas tus capas, llegas a tu esencia. Tu casa. Para muchas personas será su primer encuentro consciente con ella, y al principio es normal sentirse un poco confundida. Por eso el último tramo del camino no es solo reconocerla: es aprender a nutrirla, a habitarla y a dejarte guiar por ella.

No es un lugar al que se llega una vez. Es un lugar al que aprendes a volver.

La ciencia como respaldo

Nada de lo que vas a practicar aquí es nuevo. El yoga y la meditación llevan miles de años acompañando a los seres humanos, mucho antes de que existiera un laboratorio para estudiarlos. Lo nuevo es que hoy podemos explicar por qué funcionan.

Aquí vas a entender cómo se entrena la atención, igual que se entrena un músculo. Qué ocurre en tu sistema nervioso cuando alargas la exhalación. Por qué escribir lo que sientes hace algo que pensarlo no hace. Qué le cuesta a tu cuerpo vivir en alerta todo el tiempo.

Entender lo que ocurre en tu cuerpo y en tu mente es parte de aprender a cuidarte.

El mar como maestro

Cada módulo tiene su propia enseñanza, y la ilustra con un animal marino. Ellos serán tu espejo: en su forma de vivir vas a ir reconociendo la tuya. También te acompañarán las mareas, las olas y los ritmos del océano.

Esto no es solo bonito. Mirar lo que te pasa desde afuera, reflejado en otro ser, te da una distancia amorosa que la psicología reconoce como una forma de sanar: desde ahí lo que sientes pesa menos, y se vuelve más fácil comprenderlo e integrarlo.

Todos los seres vivos sienten y responden. Una planta, sin cerebro y sin una mente, siente dónde está la luz y hacia allá se inclina. Siente dónde está el agua y hacia allá crecen sus raíces.

Cada criatura del mar resuelve su vida escuchando lo que ocurre en su cuerpo, y hace con naturalidad lo que a los seres humanos tanto nos cuesta.

La tortuga descansa cuando está cansada: se acomoda bajo una roca y se queda quieta, sin culpa por no estar haciendo nada.

La manta raya, cuando siente que necesita alivio, va a la estación de limpieza. Se detiene, abre su boca y sus branquias, y deja que los pececitos limpiadores le quiten lo que le hace daño. Para ella, cuidarse no es tiempo perdido.

La damisela, un pez del tamaño de tu mano, defiende su pedacito de arrecife aunque quien se acerque sea cien veces más grande. Pone su límite aunque eso no la haga la más popular del arrecife.

También sabemos hacerlo. Tenemos una mente capaz de interpretar la vida de mil formas, y en el camino olvidamos escuchar esa parte más antigua que siente antes de pensar.

Los temas del camino

Diez módulos, recorridos en tres tiempos. Cada uno prepara el terreno para el siguiente.

Observar

Antes de cambiar algo, hay que poder verlo.

MÓDULO 0

Observarte

Respirar, comer, despertar: lo que es natural lo hacemos en automático. Aquí reconoces qué te fue alejando de ti, y miras con honestidad y con amor cómo está tu vida hoy.

MÓDULO 1

Poquito a poquito

"Observa tus pensamientos sin juzgarlos." ¿Y eso cómo se hace? Aquí lo aprendes paso a paso: a mirar tu mente desde afuera, a distinguir lo que piensas de lo que eres y a que no te atrape cada pensamiento que aparece.

MÓDULO 2

Respiración

Tu respiración va contigo a todas partes. Aprendes a usarla como ancla: a volver al presente con ella, y a calmar tu sistema nervioso. Y para eso te acompaño con algunos pranayamas, ejercicios de respiración del yoga.

MÓDULO 3

Tipos de meditación

La meditación no nació para que rindas más, sino para volver a ti. Vas a su raíz, en el yoga y en el budismo, y aprendes los pasos para llegar a un estado meditativo y las distintas formas de hacerlo.

Interpretar

Lo que ya aprendiste a ver, ahora aprendes a comprenderlo.

MÓDULO 4

Navegando tu mar interior

Tus emociones son como las mareas: cambian, suben, bajan. Aquí aprendes a reconocer lo que sientes y a escuchar el mensaje que trae cada emoción. Descubres que son tu mejor guía, y aprendes a responder desde la calma.

MÓDULO 5

El estuche de tu alma

En el yoga, kosha significa estuche, y tu cuerpo es el primero. Cuando lo descuidas, sus malestares tapan tu voz interior. Descubres que tu cuerpo no es un obstáculo en el camino espiritual: es la puerta.

MÓDULO 6

Coherencia

La paz llega cuando lo que piensas, sientes, dices y haces nacen del mismo lugar: tu verdadero yo. Con la ética del yoga como inspiración, descubres tus valores y aprendes a vivir desde ellos.

Integrar

Lo que comprendiste, ahora lo vives.

MÓDULO 7

Discernimiento

En el yoga, discernir se dice viveka: tamizar, separar lo que es de lo que parece. Aprendes a distinguir lo tuyo de lo que no, a poner límites con firmeza y con amor, y a hacerte responsable de tu vida.

MÓDULO 8

Vivir con presencia

Thich Nhat Hanh decía que hay dos formas de lavar los platos: para tenerlos limpios, o para lavarlos. Aprendes a habitar cada cosa que haces y a crear tus propios rituales, hasta que tu vida se vuelve tu práctica.

MÓDULO 9

Tu arrecife

En un arrecife todo está conectado, y en ti también. Reconoces el camino recorrido y celebras quién eres ahora. Aprendes a integrar tus cinco capas y a crear tu carta de navegación.

El cuaderno

Quien bucea lleva siempre una bitácora consigo. Después de cada inmersión anota a qué profundidad llegó, la temperatura que había, cuánto tiempo estuvo abajo, qué encontró ahí. Es la forma de no perder lo que el mar le regaló ese día.

Este cuaderno es tu bitácora, y tus inmersiones son hacia tu interior.

No es un cuaderno de los que solo se llenan con apuntes. Aquí hay páginas que se escriben, otras que se colorean, códigos que abres con el teléfono para encontrar una meditación o una herramienta esperándote del otro lado, y prácticas que se hacen en compañía de otra persona, hasta de tu mascota.

En cada módulo encontrarás ejercicios de journaling consciente, meditaciones guiadas, prácticas corporales y ejercicios de mindful living. Y al cerrar, el mantra y el mandala del animal marino que te inspiró durante todo el módulo, que se practican juntos para entrenar a tu mente a habitar el presente.

Los mantras son hermosos y con un propósito muy específico para tu proceso, por eso son exclusivos de quienes toman este curso. No los encontrarás en ningún otro lado.

Aquí todo es mar. Cada ejercicio, cada imagen, cada enseñanza te devuelve al océano, porque es ahí donde vive el reflejo de lo que estás atravesando.

Al final del camino te espera la biblioteca: todos los animales que te acompañaron, reunidos, cada uno con su enseñanza, con datos curiosos y con una acción que podemos hacer en nuestra vida diaria para conservar su hogar.

Es un cuaderno muy especial.

Reflexión

La tortuga marina

La Tierra funciona como un gran imán, y su campo magnético cambia de un lugar a otro: en cada punto del planeta tiene una intensidad y un ángulo distintos.

Cuando una tortuga marina nace, su cuerpo guarda la huella magnética de su playa. Esa huella es su brújula: con ella puede volver años después, aunque haya cruzado mares enteros.

A nosotras nos pasa igual. Tenemos una casa: nuestra esencia, ese lugar dentro de nosotras donde sabemos lo que sentimos, lo que necesitamos y quiénes somos. Y llevamos también una brújula que siempre apunta hacia ella.

Pero la corriente del mundo es fuerte, y a veces nos dejamos llevar. Poco a poco olvidamos el camino, hasta que un día nos damos cuenta de que estamos lejos de nosotras mismas, y nos sentimos perdidas. Entonces el regreso pesa, porque en el camino se fueron acumulando muchas cosas por acomodar.

Y aun así, tu brújula sigue ahí. Tu cuerpo y tus emociones te avisan cuando te alejas, y ese malestar es ella señalándote el camino de regreso. Volver no siempre necesita un gran viaje: basta con detenerte, sentir lo que necesitas y escucharte. Cada vez que lo haces, te conectas con tu esencia. Tu casa.

Pececito con gorrito de fiesta, celebrando

Algo bonito está por llegar

El curso llega en febrero de 2027, y ya estoy preparando cada detalle para ti.

Si quieres ser de las primeras en saberlo, déjame tu nombre y tu correo, y te escribiré en cuanto abra. Sin prisa y sin compromiso.

Justo hoy, ¿qué es lo que más te gustaría aprender?

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Mandala del tiburón ballena para colorear

Una probadita, mientras tanto

Para esos momentos en los que necesitas regular tu mente.

Te regalo un mandala marino que se usa junto con un mantra muy especial: colorear con presencia e intención te ayuda a anclar tu atención y volver al presente con colores.

Este mandala y su mantra son una probadita de una herramienta que solo vive en el curso Fundamentos.

Adentro encontrarás las instrucciones para practicarlo.

Recibirás tu práctica. Si quieres, también te escribo:

Te enviaré un correo para confirmar tu dirección, y en cuanto la confirmes recibirás tu práctica. Si marcaste alguna casilla, también te escribiré sobre lo que elegiste, y puedes darte de baja cuando quieras.

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